Quienes somos

T-Ozono, ingeniería medioambiental, forma un grupo empresarial compuesto por varias ingenierías especializadas en sectores de alto componente tecnológico, que iniciaron su andadura a principios de la década de los años 90.

El hecho de poder combinar conocimientos tan variados y exclusivos, nos aporta la capacidad de afrontar los problemas más complejos.

T-Ozono, aplica soluciones de ingeniería medioambiental y de tipo higiénico-sanitario, mejorando rendimientos productivos y económicos.

Qué es el Ozono

El ozono es considerado por la Organización Mundial de la Salud como el desinfectante más eficiente contra todo tipo de microorganismos incluidos los agentes virales.

El ozono (O3) es una sustancia cuya molécula, está compuesta por tres átomos de oxígeno, formada al disociarse los dos átomos que componen el gas oxígeno. Cada átomo de oxígeno liberado se une a otra molécula de oxígeno gaseoso (O2), formando moléculas de ozono (O3).

El ozono es un potente desinfectante que no requiere de productos químicos para eliminar virus, bacterias y malos olores del ambiente. Pero por sí solo no es capaz de realizar esta tarea. Necesita una tecnología específica que mediante descargas obtenidas al aplicar una corriente alterna de alta tensión, entre dos electrodos y un dieléctrico en el centro, produzca el gas ozono.

Esta tecnología reside en aparatos como los generadores de ozono, que transforman el oxígeno en ozono para limpiar y desinfectar el ambiente.

Desinfección por Ozono

La molécula de Oxígeno O2 es dividida con electricidad por el reactor de Ozono, resultando esa división en dos átomos de Oxígeno O1. El O1 es muy inestable y buscará rápidamente un amigo, otra molécula de Oxígeno O2, a la cual se pegará para formar una molécula más pesada, el Ozono O3. Este tiene una carga eléctrica contraria a la carga eléctrica de bacterias, hongos, materia orgánica que flota en el aire, virus, etc. Se atraerán entre ellos como un imán y, al chocar, el Ozono O3 entregará un átomo de Oxígeno O1. A esto le llamamos oxidación. El átomo de Oxígeno O1 destruirá el patógeno y habrá quedado libre esa molécula de Oxígeno O2. Por eso, el residual tras la oxidación será un residual que contiene desde un inicio el aire, la molécula de Oxígeno, el O2.

La difusión del gas de Ozono en aire o en líquido actúa de forma similar a como lo hace el aceite. Avanza lentamente, ampliando su alcance de forma diametral a medida que el foco de contacto inyecta más gas y toda la línea del frente del mismo elimina cualquier compuesto reducible por este elemento. Por tanto, para su efectividad, no sólo consideraremos valores como la temperatura, grado de humedad y riqueza de mezcla, sino que, junto con el nivel de producción del generador, deberemos considerar la capacidad de difusión para lograr una rápida y amplia expansión, lográndose eso con la potencia aportada por ventiladores, bombas y turbinas. Así, dependiendo de esa potencia, necesitaremos mayor o menor producción de Ozono.

Sabiendo que cualquier desinfectante aumenta el índice de oxidación de muchos metales, los sistemas de difusión nos permitirán aumentar la desinfección mientras reducimos el nivel de oxidación.